Si te dijera que existe un planeta del tamaño de Júpiter pero con la densidad de un merengue, ¿me creerías? Suena a broma, pero no lo es. Se llama WASP-193 b, y acaba de convertirse en uno de los exoplanetas más desconcertantes que hemos encontrado. Hoy te cuento su historia —y por qué está revolucionando a la comunidad astronómica.

Un gigante… sorprendentemente ligero

Los astrónomos que lo estudiaron —usando telescopios como TRAPPIST, SPECULOOS, HARPS, CORALIE y datos de TESS— descubrieron algo insólito:
 WASP-193 b tiene la masa de tres Neptunos, pero el radio de Júpiter.
Su densidad es tan baja que cuesta imaginarla: 0,059 g/cm³, al menos diez veces inferior a la de Júpiter. Para ponerlo en contexto, si Júpiter fuera una sandía firme, WASP-193 b sería un globo inflado con aire caliente.
Este tipo de mundos se conocen como “hinchados” o “inflated hot Jupiters”, pero incluso dentro de esa categoría, este planeta es extremo.

grafico de exoplanet 193b
Los exoplanetas con una densidad muy baja no son nada nuevo, tanto es así que merecen apodos como «planetas de algodón de azúcar» o «superpuffs». En el sistema Kepler 51 hay tres de ellos y los autores de un estudio sobre ellos publicado en la revista «The Astronomical Journal» en enero de 2020 sugirieron que esas características están relacionadas con su corta edad.

¿Cómo puede existir algo así?

Aquí viene lo realmente divertido: los modelos actuales de formación y evolución planetaria no logran explicar por qué es tan grande y tan poco denso.
Las teorías habituales proponen cosas como:

Enfriamiento lento del planeta

Los planetas gigantes deberían contraerse con el tiempo, igual que un globo se achica cuando pierde aire. Pero WASP-193 b no lo ha hecho lo suficiente, a pesar de que su estrella tiene unos 4.4 mil millones de años (similar al Sol).
¿La razón? No está clara. Aumentar la opacidad de su atmósfera, añadir capas internas o incluso procesos como “lluvia de helio” no logran inflarlo tanto.


Calentamiento interno extra

Otra opción es que algo esté calentando el planeta desde dentro, como si un brasero interno lo mantuviera esponjoso. Se habla de disipación óhmica, una especie de interacción entre el plasma caliente del planeta y los campos magnéticos estelares.
 Parecen palabras difíciles pero solo quieren decir que hay procesos internos en el planeta que no se entienden bien. Las explicaciones tampoco parecen suficientes.

¿Está perdiendo atmósfera?

También se baraja que esté evaporándose lentamente por la intensa radiación de su estrella. Este proceso hincharía sus capas externas como vapor saliendo de una olla.
 No hay pruebas concluyentes aún, pero los datos apuntan a que la fuga atmosférica podría ser importante.
En resumen: las ideas actuales no dan la talla. WASP-193 b obliga a replantear parte de nuestras teorías.

clasificación exoplanetas
Clasificación esquemática de los principales tipos de exoplanetas, indicando el porcentaje de ellos descubierto correspondiente a cada tipo.

Un regalo para la próxima generación de telescopios

Lo más emocionante es que este planeta es perfecto para estudiar atmósferas exo-planetarias.
Su atmósfera es tan extensa y ligera que la luz de su estrella la atraviesa con facilidad durante el tránsito. Eso convierte a WASP-193 b en un objetivo espectacular para el James Webb Space Telescope (JWST).
Según los investigadores, solo un tránsito observado por JWST podría:
• medir su masa con precisión del 1%
• identificar moléculas como agua, dióxido de carbono o monóxido de carbono en su atmósfera.
• estimar la temperatura y estructura de su atmósfera
• saber si realmente está perdiendo gas al espacio
Si se confirma, WASP-193 b podría convertirse en un planeta de referencia para entender los mundos “ultraligeros”.

Por qué importa todo esto

Cada vez que aparece un planeta que rompe nuestras predicciones, la ciencia avanza un paso. WASP-193 b no es solo un exoplaneta curioso:
 es una pista de que los mundos gigantes son más variados —y sorprendentes— de lo que creíamos.
Tal vez haya mecanismos internos que aún no entendemos, o nuevas formas de formación planetaria que todavía no hemos descubierto. En el fondo, estos “planetas raros” son los que obligan a mejorar los modelos y a hacernos mejores preguntas.

masa versus densidad para los exoplanetas
Gráfico donde se muestra la relación entre la masa (eje x) y la densidad (eje y) de los exoplanetas. El planeta WASP-193 b esta resaltado en la parte central-inferior de la figura, con los planetas gigantes de nuestro sistema solar indicados también como comparación. El tamaño de los círculos que representan a cada exoplaneta hace referencia a su radio como se indica en la esquina inferior derecha de la figura.

Para terminar…

WASP-193 b es, en esencia, una enorme bola de gas tan ligera que casi parece irreal. ¿Sólo gas? tendrá un núcleo sólido? Y sin embargo, ahí está, orbitando una estrella parecida al Sol cada 6 días. En los próximos años, gracias al JWST, podremos desvelar qué lo convierte en un planeta tan peculiar.
¿Tú qué opinas?
¿Te imaginas qué otros mundos igual de extraños nos esperan por descubrir?
 Te leo en los comentarios.

2 responses to “WASP-193 b: el planeta inflado”

  1. Avatar de valianttacoddc00a230f
    valianttacoddc00a230f

    Esto es sorprendente y conforme avance la tecnología seguiremos asombrandonos de todo lo que hay en el basto espacio

  2. Avatar de insightful7b633ef373
    insightful7b633ef373

    El espacio siempre nos sorprende con algo nuevo y tan curioso!!

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