Una misión con espíritu aventurero

Imagina construir una nave espacial, lanzarla al espacio… sin saber todavía cuál será su destino final. Suena a ciencia ficción, pero es exactamente lo que planea la Agencia Espacial Europea con Comet Interceptor, una misión diseñada para estudiar un cometa completamente nuevo, posiblemente llegado por primera vez desde los confines del Sistema Solar.
La idea rompe con todo lo que se ha hecho hasta ahora. Misiones como Rosetta o Giotto tuvieron años para prepararse para un objetivo concreto. Comet Interceptor, en cambio, se mantendrá a la espera, como un cazador paciente, hasta que aparezca el cometa adecuado.

En este vídeo vemos dos sondas más pequeñas acopladas a la parte superior de la nave principal. La nave principal y la sonda puntiaguda las está construyendo la ESA, mientras que la sonda cúbica con el brazo que se extiende hacia arriba la está construyendo la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA).
Cuando se identifique un cometa adecuado, el Comet Interceptor se acercará a él. Las dos sondas se separarán de la nave principal para observar el cometa desde diferentes direcciones y con distintos instrumentos científicos.

¿Por qué interesan tanto los cometas “nuevos”?

Los cometas son cápsulas del tiempo. Conservan materiales prácticamente intactos desde la formación del Sistema Solar. Pero hay un problema: los cometas que ya hemos visitado han pasado muchas veces cerca del Sol, calentándose, perdiendo gases y polvo, y envejeciendo.
Comet Interceptor quiere ir un paso más allá y estudiar:
• Cometas de largo período, procedentes de la nube de Oort.
• Preferiblemente cometas dinámicamente nuevos, que entran por primera vez en el Sistema Solar interior.
• Incluso, si la suerte acompaña, un objeto interestelar como ‘Oumuamua o Borisov.
Sería como analizar un fósil perfectamente conservado, sin haber sido alterado por el paso del tiempo.

Esperando en el espacio: la estrategia L2

La nave se lanzará (previsiblemente en 2029) y se situará cerca del punto L2 del sistema Sol‑Tierra, una región estable del espacio donde ya operan misiones como el telescopio James Webb. Allí puede esperar durante años consumiendo muy poco combustible.
Cuando los grandes programas de vigilancia del cielo —como el Vera C. Rubin Observatory (LSST)— detecten un cometa prometedor a gran distancia, Comet Interceptor abandonará su “aparcamiento” y pondrá rumbo a interceptarlo cerca de 1 unidad astronómica del Sol.

Un encuentro rápido… pero muy completo

A diferencia de Rosetta, que orbitó un cometa durante meses, Comet Interceptor realizará un sobrevuelo rápido. Pero lo hará de una forma muy ingeniosa: la misión consta de tres naves.
• Una nave principal.
• Dos pequeñas sondas que se separarán poco antes del encuentro.
Esto permitirá observar el cometa desde varios puntos a la vez, atravesando su coma (la nube de gas y polvo) y midiendo:
• Composición química de los gases.
• Polvo y plasma alrededor del núcleo.
• Forma, tamaño y actividad del cometa.
Es como estudiar una tormenta pasando por ella con varios drones en lugar de uno solo.

La misión «Comet Interceptor» de la ESA, cuyo lanzamiento está previsto para 2029, se encuentra actualmente en la fase de construcción y pruebas. Lo que se ve aquí es el modelo de calificación estructural (SQM) de la sonda B2, una de las dos pequeñas sondas que se separarán de la nave espacial principal cuando el cometa objetivo de la misión se encuentre cerca.

Elegir el objetivo: un rompecabezas científico y técnico

El artículo explica algo clave: no todos los cometas sirven, aunque sean interesantes. El objetivo debe cumplir muchos requisitos:
• Ser alcanzable con el combustible disponible.
• No ser excesivamente activo (para no dañar la nave con polvo).
• Tener una velocidad de encuentro razonable.
• Llegar con suficiente antelación para estudiar su órbita.
Curiosamente, los investigadores concluyen que la órbita del cometa será más decisiva que su brillo o actividad inicial, porque estas últimas son muy difíciles de predecir cuando el cometa aún está lejos del Sol.

¿Y si llega un visitante de otra estrella?

Desde 2017 sabemos que objetos interestelares atraviesan nuestro Sistema Solar. Interceptar uno sería un sueño científico: materia formada alrededor de otra estrella, analizada directamente.
Las probabilidades son bajas, pero Comet Interceptor será la primera misión preparada para intentarlo. Si ocurre, sería uno de los hitos más importantes de la exploración espacial moderna.

Un nuevo capítulo en la exploración del Sistema Solar

Comet Interceptor no es solo una misión a un cometa. Es un cambio de mentalidad: misiones más flexibles, capaces de reaccionar a descubrimientos inesperados. En un universo dinámico, esta capacidad puede marcar la diferencia.

Para terminar

Nunca antes una misión espacial se había lanzado con tanta incertidumbre… y tanto potencial. Comet Interceptor promete acercarnos a los materiales más primitivos del Sistema Solar, y quizá incluso a restos de otros sistemas planetarios.
Ahora la pregunta es inevitable: 
si pudieras elegir, preferirías que Comet Interceptor visitara un cometa totalmente nuevo… o un objeto interestelar?

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