¿Quieres conocer al cometa 3I/ATLAS? Un verdadero trotamundos que ha viajado desde más allá de nuestro vecindario estelar. Este hallazgo, reportado el 8 de julio de 2025, promete revelarnos secretos de otros sistemas solares.
La verdad es que cada objeto interestelar es un regalo. Nos ofrecen una oportunidad única para estudiar la materia que compone otros sistemas estelares. ¡Es como recibir una muestra de objetos de otras estrellas de nuestra galaxia!

Un Viajero Estelar en Nuestro Patio Trasero
Este cometa, 3I/ATLAS, fue detectado el 1 de julio de 2025 por el sistema ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System). ¿Su característica más asombrosa? Su excentricidad orbital es de aproximadamente 6.08, y su velocidad “al infinito” es de unos 57 kilómetros por segundo. Estas cifras nos gritan una cosa: ¡no es de aquí! Su órbita nos confirma, sin lugar a dudas, su origen interestelar.
Hasta hace muy poco, solo conocíamos dos objetos interestelares: ‘Oumuamua y Borisov.
‘Oumuamua, el primero, parecía inactivo al principio, pero luego nos sorprendió con una aceleración no gravitacional. Borisov, por su parte, mostró una coma extendida y compuestos volátiles, ¡todo un cometa en toda regla! Ahora, 3I/ATLAS se une a este exclusivo club, siendo el tercer objeto interestelar que descubrimos.
Descubrimiento y Primeras observaciones
El cometa 3I/ATLAS fue avistado inicialmente en las instalaciones de ATLAS en Río Hurtado, Chile. El telescopio ATLAS, con su reflector de 0.5 metros, lo capturó el 1 de julio de 2025, entre las 05:15:11 y las 06:20:31 UT. En ese momento, se encontraba a 4.50 unidades astronómicas del Sol y a 3.50 unidades astronómicas de la Tierra. Su magnitud en la banda “o” era de aproximadamente 17.72 a 17.93, y se movía hacia el oeste a una velocidad de unos 75.31 segundos de arco por hora.
Para desentrañar más sus secretos, el 3 de julio de 2025, se utilizó el Espectrógrafo Palomar de Nueva Generación (NGPS) en el impresionante telescopio Palomar de 200 pulgadas. Esto permitió obtener imágenes en las bandas g, r y tambien en filtro i.

El Aspecto de 3I/ATLAS: Un Cometa Activo
Las observaciones con el Palomar nos revelaron detalles fascinantes. Medimos sus índices de color, obteniendo valores de g−r=0.43±0.02 mag, r−i=0.16±0.02 mag y g−i=0.59±0.03 mag. Esto sugiere una pendiente espectral de 1.3±0.9 %/100 nm. Curiosamente, ¡es significativamente más azul que el cometa interestelar 2I/Borisov!
¿Qué nos dicen estos números? Los colores se definen como la diferencia entre las magnitudes obtenidas entre dos filtros diferentes. Y eso nos da información sobre como cambia la luz del objeto en diferentes longitudes de onda.
Y lo más emocionante: las imágenes de 3I/ATLAS muestran claras señales de actividad. La coma, esa nube de polvo y gas que rodea el núcleo del cometa, es visible y se extiende. El ancho a mitad de altura (FWHM) de su detección es de aproximadamente 2.2 segundos de arco en nuestras imágenes de la banda r. Esto es mucho más grande que el FWHM de las estrellas de fondo, lo que confirma que está emitiendo material, que hay una coma.
Midiendo su Actividad y Pérdida de Masa
Hemos calculado que la sección transversal del polvo a menos de 10,000 km del cometa es de unos 230.0±5.2 km2, asumiendo un albedo (la cantidad de luz que refleja) de 0.10. Este valor es típico de los cometas de nuestro propio sistema solar.
Además, hemos utilizado la extensión de la coma en dirección al Sol para estimar la velocidad de eyección del polvo. ¡Los resultados son asombrosos! Partículas de tamaño micrométrico a milimétrico están siendo expulsadas a una velocidad de entre ∼0.01 y 1 m/s. Esto implica que el cometa 3I/ATLAS está perdiendo masa de polvo a un ritmo de entre ∼0.1 y 1.0 kg/s. Este ritmo es bastante similar al de 2I/Borisov cuando se acercaba al Sol, y también parecido a algunos cometas de la familia de Júpiter.
En contraste, el primer objeto interestelar, ‘Oumuamua, apenas mostró una cantidad insignificante de pérdida de masa de polvo. Esto nos sugiere que los objetos interestelares pueden ser muy diversos en su composición y comportamiento.

Y este gráfico nos dice que los colores del cometa 3I/ATLAS son bastante parecidos a los del Sol, o al de varios cometas y TNOs. El punto marcado en rojo, el 3I/ATLAS está dentro de la nube de puntos azules, que son los asteroides tipo C, carbonáceos. O sea, que la composición es muy parecida a la composición de los objetos de nuestro Sistema Solar.
Mirando al Futuro: Más Allá de ATLAS
Aunque es difícil estimar el tamaño exacto del núcleo de 3I/ATLAS debido a que la coma no nos deja ver el núcleo, ¡el futuro nos depara más respuestas! Las próximas observaciones de alta resolución nos darán una mejor idea de su tamaño, superando las limitaciones de las observaciones terrestres.
Seguiremos observando 3I/ATLAS en el visible para estudiar su actividad y su evolución a medida que se acerque a su perihelio (el punto más cercano al Sol) en octubre de 2025. En ese momento, estará a una distancia de 1.35 unidades astronómicas del Sol.
Además, las observaciones en longitudes de onda del infrarrojo cercano y submilimétricas nos permitirán estudiar las propiedades de su hielo y de sus granos de polvo. Y, por supuesto, las observaciones desde el espacio, en el infrarrojo, nos ayudarán a entender la producción de gases cometarios en su coma y los mecanismos que impulsan su actividad.

La Promesa: sistemas solares Más Conectados
El descubrimiento de 3I/ATLAS es un recordatorio emocionante de que el espacio está lleno de sorpresas. Los futuros estudios, incluyendo los del Legacy Survey of Space and Time (LSST) del Observatorio Rubin, prometen descubrir cometas distantes y más objetos interestelares. Esto podría llevarnos a una comprensión mucho mejor de la población de planetesimales más allá de nuestro sistema solar. ¡Qué aventura tan increíble!
Los datos mencionados en esta entrada fueron extraídos del articulo: Interstellar comet 3I/ATLAS: discovery and physical description— Bolin et al (2025). Enviado a MNRAS.





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