Un visitante interestelar con aroma a CO₂

Imagina que estás paseando por el parque y, de repente, ves una piedra que claramente no pertenece allí. Es diferente, extraña, como si viniera de otro mundo. Algo así ocurrió en nuestro vecindario del sistema solar cuando el cometa 3I/ATLAS apareció en escena: un objeto interestelar que no solo cruza nuestro Sistema Solar, sino que además trajo consigo una sorpresa química que dejó a los astrónomos boquiabiertos.
Gracias al poderoso ojo del telescopio espacial James Webb (JWST), se ha podido analizar la “atmósfera” que rodea a este cometa —lo que se conoce como coma— y han descubierto que está dominada por dióxido de carbono (CO₂). ¿Por qué esto es tan sorprendente? Vamos a desentrañarlo juntos.

¿Qué es 3I/ATLAS y por qué es especial?

3I/ATLAS es el tercer objeto confirmado que viene desde fuera de nuestro Sistema Solar. A diferencia de su famoso predecesor, ‘Oumuamua, que pasó sin dejar rastro de gases, 3I/ATLAS muestra una coma activa, es decir, una nube de gas y polvo que se forma cuando el calor del Sol sublima los hielos del cometa.
Lo que hace único a 3I/ATLAS es que su coma está compuesta principalmente de CO₂, algo muy poco común en los cometas que conocemos. Normalmente, el agua (H₂O) es la protagonista en estos cuerpos helados, seguida por el monóxido de carbono (CO). Pero aquí, el CO₂ se lleva el papel principal.

Espectro infrarojo del cometa 3I/ATLAS
Espectro del cometa 3I/ATLAS obtenido por el JWST y publicado en el articulo de Cordiner et al (2025). Se puede ver claramente la firma del CO2 en 4.3 micrones, y mucho menos importante la del agua en 2.7 micrones

El JWST y su mirada infrarroja

El JWST observó a 3I/ATLAS cuando se encontraba a más de 3 unidades astronómicas del Sol (unas tres veces la distancia entre la Tierra y el Sol). Utilizando su espectrómetro infrarrojo NIRSpec, el telescopio captó la firma química del cometa en longitudes de onda que revelan la presencia de gases como CO₂, H₂O, CO, además de hielo de agua y polvo.
La proporción de CO₂ respecto al agua fue de 8 a 1. Para que te hagas una idea, eso es más de 16 veces lo que se esperaría en un cometa típico a esa distancia del Sol. Es como si abrieras una botella de refresco esperando agua con gas y te encontraras con puro dióxido de carbono.

¿De dónde viene tanto CO₂?

Este exceso de CO₂ podría tener varias explicaciones. Una posibilidad es que 3I/ATLAS se formó en una región de su sistema original donde el CO₂ era abundante, quizás cerca de la “línea de hielo” de este compuesto en su disco protoplanetario. Otra hipótesis sugiere que el cometa ha estado expuesto a más radiación que los cometas del Sistema Solar, lo que habría alterado su composición química.
También se baraja la idea de que el núcleo del cometa tiene una capa superficial que impide que el calor penetre, lo que dificultaría la evaporación del agua, dejando al CO₂ como el gas dominante. Esta capa o corteza se produce a lo largo de miles de millones de años de exposición a la radiación, lo que es razonable. 3I/ATLAs se formó en torno a una estrella, fue expulsado y luego transitó por millones de años hasta llegar a nuestro sistema solar.

mapa de composición del cometa 3I/ATLAS
Mapa de abundancias de agua, CO2 y CO para la cola del cometa 3I/ATLAS. Se puede ver claramente que hay mucho mas CO2 (arriba derecha) que agua (abajo izquierda).

¿Qué nos dice esto sobre otros sistemas planetarios?

Estudiar objetos como 3I/ATLAS es como recibir una muestra gratis de otro sistema estelar. Nos permite comparar y entender cómo se forman los planetas y cometas en otras partes de la galaxia. Si este cometa realmente tiene una composición tan distinta, podría indicar que su sistema de origen es más antiguo o tiene una química diferente, quizás con menos metales o más exposición a rayos cósmicos.
Además, el hecho de que el CO₂ domine sobre el agua podría cambiar nuestras ideas sobre cómo se distribuyen los hielos en los discos protoplanetarios, y cómo se forman los cometas en esos ambientes.

¿Y ahora qué?

Se planea seguir observando a 3I/ATLAS a medida que se acerque más al Sol. Esto permitirá ver si el agua empieza a evaporarse con más fuerza y si la proporción de gases cambia. ¿Se romperá esa corteza protectora y el agua se liberará?

También se espera que futuras misiones y telescopios, como el Vera C. Rubin Observatory, ayuden a encontrar más objetos interestelares y ampliar nuestro catálogo de visitantes cósmicos.

Relacion de CO2/H2O en cometas del sistema solar
Comparación de la relacion abundancia de CO2 y de H2O para los diferentes cometas conocidos del sistema solar. El cometa 3I/ATLAS tiene un valor alto comparado, pero hay un cometa de largo período, de nuestro sistema solar, el C/2016 R2 que tiene un valor aún mas alto.

Reflexión final

3I/ATLAS nos recuerda que el universo está lleno de sorpresas. Cada cometa, cada estrella, cada planeta que descubrimos fuera de nuestro Sistema Solar nos da pistas sobre cómo funciona el cosmos. ¿Será este cometa una rareza o el primero de muchos con una química exótica? Solo el tiempo —y más observaciones— lo dirán.

Este cometa que viene de otro sistema, tiene estos valores de CO2 porque tiene una corteza y aun no libera agua? O se formó en un lugar con mucho mas CO2 que agua en torno a otra estrella? O es parecido a C/2016 R2 de nuestro sistema solar?

One response to “Descubriendo 3I/ATLAS: El cometa rico en CO₂”

  1. […] detección de níquel y CN en 3I/ATLAS no es solo una curiosidad. Es una ventana a la química de otros sistemas planetarios. Nos dice que […]

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