Siempre hemos imaginado a los astronautas como exploradores, pilotos o científicos. Pero en Artemis II, la primera misión tripulada de la NASA hacia el espacio profundo desde las épocas del Apolo, la tripulación tendrá un papel doble muy particular: serán investigadores… y también sujetos de estudio.
Suena raro, ¿verdad? Pero tiene todo el sentido del mundo. Si queremos enviar personas a la Luna —e incluso a Marte algún día— primero debemos entender cómo reacciona el cuerpo humano al alejarse tanto de casa.
Lo que la NASA está preparando es, básicamente, un gran laboratorio en movimiento, con cuatro personas viviendo y trabajando durante 10 días en un entorno que ningún ser humano ha experimentado en más de medio siglo. Y sí, eso incluye llevar sensores, pruebas fisiológicas y hasta pequeñas “réplicas” celulares que viajarán con ellos.

¿Quiénes son los protagonistas de esta aventura?

La misión llevará a bordo a:
• Reid Wiseman
• Victor Glover
• Christina Koch
• Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense


Estos cuatro astronautas ya han entrenado juntos durante años y serán quienes prueben los sistemas que algún día devolverán a la humanidad a la superficie lunar. Pero además serán voluntarios de un conjunto de investigaciones médicas que busca responder una gran pregunta:
¿Qué le ocurre realmente al cuerpo humano cuando nos alejamos de la protección de la Tierra?

astronautas Artemis 2
Fotografía de los astronautas ( de izquierda a derecha) estadounidenses Reid Wiseman (i), Victor Glover (c-i), Christina Koch (c-d), y el canadiense Jeremy Hansen (d) de la misión Artemis II.

Siete líneas de investigación para entender el espacio profundo

Lo que aprenderemos gracias a Artemis II

La NASA ha organizado las investigaciones en siete áreas principales, centradas en salud física, cognición y comportamiento. Una de las más interesantes se llama ARCHeR, un estudio que monitoriza el sueño, el estrés, la atención y el trabajo en equipo durante toda la misión. Para ello, los astronautas llevarán dispositivos en la muñeca que registrarán movimiento y patrones de descanso.[ciencia.nasa.gov]
También se recogerán muestras biológicas —sangre, orina y saliva— antes y después del vuelo, lo que permitirá analizar cómo cambia el sistema inmunitario, la función muscular o incluso la visión cuando se abandona la órbita terrestre baja. Estos datos serán esenciales para diseñar futuras misiones largas hacia Marte.
Este tipo de seguimiento ya se ha hecho en la Estación Espacial Internacional, pero nunca a esta distancia ni con la exposición a radiación que encontrarán alrededor de la Luna.

La nave como laboratorio: Orion, un hogar pequeño y lleno de sensores

Durante los 10 días de misión, la tripulación vivirá en el interior de Orion, un espacio bastante más reducido que la Estación Espacial Internacional. La convivencia, el aislamiento y la carga de trabajo serán también parte del estudio: cómo funciona un equipo humano en un volumen pequeño, a cientos de miles de kilómetros de casa.
Y sí, Orion está repleto de instrumentos. No solo para la seguridad del vuelo, sino para registrar cada pequeño cambio en la salud de la tripulación.

nave Orion
La cabina de la Orión tiene un volumen habitable de 9,34 metros cúbicos, ofreciendo a la tripulación aproximadamente el mismo espacio vital que dos minivans. La Orión tiene casi un 60 por ciento más de espacio que los 5,95 metros cúbicos del módulo de mando del Apolo, el programa espacial tripulado que llevó al ser humano a la Luna en la década de los 60. La nave Orión está equipada con un dispensador de agua y un calentador para rehidratar y calentar la comida, y la tripulación tendrá horarios de comida dedicados en su agenda para repostar energías

¿Qué significa todo esto para el futuro?

Los datos que Artemis II genere serán la base de las próximas décadas de exploración humana. Si queremos establecer bases lunares —tema del que hablamos a menudo en https://todoastronomia.net— o enviar la primera misión tripulada a Marte, necesitamos saber:
• cómo proteger mejor a los astronautas,
• qué riesgos son más graves en el espacio profundo,
• qué herramientas médicas deben viajar en futuras misiones,
• y qué rutinas pueden minimizar el impacto físico y mental.
En otras palabras: Artemis II es el primer ladrillo de un futuro donde vivir fuera de la Tierra será, quizás, una realidad.

Para cerrar: ¿qué te inspira más, la aventura o la ciencia?

Personalmente, hay algo profundamente humano en esta misión: cuatro personas que se alejan como nunca antes para estudiar… cómo somos, cómo funcionamos, cómo aguantamos.
Es casi poético: para explorar otros mundos, primero debemos explorarnos a nosotros mismos.
¿Qué te entusiasma más de Artemis II?
¿La tecnología? ¿La ciencia? ¿El regreso hacia la Luna?

interior nave orion
Cada astronauta dedicará 30 minutos diarios al ejercicio, minimizando la pérdida muscular y ósea que ocurre sin gravedad. La Orión está equipada con un volante de inercia (flywheel). La zona de higiene incluye puertas para la privacidad, un inodoro y espacio para que la tripulación traiga sus kits de higiene personal, que incluye cepillo para el cabello, cepillo de dientes y pasta dental, jabón y suministros de afeitado. Los astronautas no pueden ducharse en el espacio, pero usan jabón líquido, agua y champú sin enjuague para mantenerse limpios.

3 responses to “Cuando los astronautas son exploradores y experimentos”

  1. […] de medio siglo después del último vuelo del programa Apolo, cuatro astronautas están a punto de revivir un sueño que parecía dormido: viajar alrededor de […]

  2. Avatar de Amelie Duffard
    Amelie Duffard

    entonces los astronautas son ratones de laboratorio?

    1. Avatar de insightful7b633ef373
      insightful7b633ef373

      🫣

Responder a Así será día a día la misión Artemis II: un viaje de 10 días para volver a soñar con la LunaCancelar respuesta

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