3I/ATLAS, es el tercer cometa interestelar jamás detectado. Y lo que trae consigo no es solo polvo y hielo: también trae misterios químicos que están revolucionando lo que creíamos saber sobre los cometas.
Gracias a observaciones realizadas con el Very Large Telescope (VLT) en Chile, se ha detectado algo inesperado: emisiones de níquel (Ni I) y CN (radical cianógeno) en la coma de 3I/ATLAS. ¿Por qué esto es tan importante? Porque estos elementos no deberían estar ahí… al menos no tan fácilmente.

Y hablemos también de las imágenes obtenidas desde las sondas en Marte sobre este cometa.

Que si, que es un cometa, no es una nave espacial como dice el colega Avi Loeb, que no se entiende los intereses que tiene en que todos los objetos interestelares sean naves espaciales. Que obsesión ! Estos objetos son simples cometas.

¿Qué es CN y por qué nos importa?

El CN es una molécula que se forma cuando el cometa libera HCN (ácido cianhídrico), que luego se rompe por la luz solar. Es uno de los primeros indicadores de actividad cometaria. Su presencia nos dice que el cometa está “vivo”, que está liberando gases al calentarse por el Sol.
En el caso de 3I/ATLAS, el CN apareció cuando el cometa estaba a 3.07 unidades astronómicas del Sol. Eso es bastante lejos, lo que sugiere que el cometa contiene volátiles capaces de sublimarse a temperaturas relativamente bajas. Y eso, a su vez, nos da pistas sobre cómo se formó y qué tipo de materiales guarda en su interior.

Producción de Niquel en el cometa 3I/Atlas
Producción de níquel frente a distancia heliocéntrica: los círculos azules muestran las mediciones del VLT/X-shooter de 3I/ATLAS.

El misterio del níquel: ¿cómo llega a la coma?

Ahora viene lo más sorprendente. El níquel es un metal. Y los metales, por lo general, están atrapados en minerales muy resistentes que solo se subliman a temperaturas altísimas, superiores a 700 °C. Pero 3I/ATLAS está liberando níquel ¡a temperaturas mucho más bajas!
Esto sugiere que el níquel no está saliendo directamente de minerales metálicos, sino de compuestos más delicados. Se proponen varias hipótesis: podría estar contenido en moléculas orgánicas con metales, como los llamados carbonilos de níquel, o en complejos con hidrocarburos aromáticos (PAHs). Estos compuestos pueden romperse con luz ultravioleta o con un leve calentamiento, liberando átomos de níquel al espacio.

¿Y el hierro? ¿Dónde está?

Curiosamente, mientras el níquel aparece en abundancia, el hierro (Fe) brilla por su ausencia (Tenía que hacer este pequeño chiste, no?). Esto es extraño, porque ambos elementos suelen estar juntos en los minerales. La explicación podría estar en la química: los carbonilos de hierro son menos estables que los de níquel, especialmente en ambientes ricos en agua. Así que, si el cometa tiene hielo de agua, es posible que el hierro se quede atrapado mientras el níquel se libera.
Este desequilibrio entre Ni y Fe podría ser una firma química única de los cometas interestelares, o al menos de aquellos que se formaron en ambientes con baja metalicidad, como se sospecha en el caso de 3I/ATLAS.

Producción de cn en el cometa 3I/Atlas

¿Qué nos dice la evolución de las emisiones?

A medida que el cometa se acerca al Sol, las emisiones de Ni y CN aumentan rápidamente. Pero lo hacen de forma distinta. El níquel comienza a aparecer antes, a unos 3.9 unidades astronómicas y su producción sigue una curva muy empinada. Eso es mucho más rápido que lo que se esperaría si solo dependiera de la luz solar.
Este comportamiento sugiere que hay un “interruptor térmico”: una temperatura crítica a la que ciertos compuestos comienzan a romperse y liberar níquel. Los cálculos indican que esta activación ocurre con energías típicas de procesos como la desorción de moléculas orgánicas, no de la sublimación de metales.
El CN, en cambio, aparece más tarde, a unos 3.1 unidades astronómicas, y sigue una curva similar pero aún más empinada. Esto refuerza la idea de que cada especie tiene su propio umbral térmico, y que el níquel proviene de compuestos más volátiles que el HCN.

¿Qué significa esto?

La detección de níquel y CN en 3I/ATLAS no es solo una curiosidad. Es una ventana a la química de otros sistemas planetarios. Nos dice que los cometas interestelares pueden contener compuestos orgánicos con metales, que se forman en condiciones muy distintas a las de nuestro sistema solar. Y que esos compuestos pueden sobrevivir durante miles de millones de años, viajando por el espacio hasta que un encuentro fortuito con el Sol los activa.
Además, si el níquel proviene de carbonilos o PAHs, podríamos estar viendo una forma de química orgánica que juega un papel en la formación de planetas y quizás incluso en el origen de la vida.

Seguiremos observando 3I/ATLAS mientras se acerca al perihelio. Se quiere ver si el níquel sigue apareciendo sin hierro, si hay correlación con otros gases como CO o CO₂, y si se pueden detectar directamente los compuestos que lo liberan.
También se espera que futuros telescopios, como el JWST o el ELT, puedan estudiar este tipo de cometas con más detalle en el futuro. Porque cada cometa interestelar es una cápsula del tiempo, una muestra de la química de otros mundos. Y el níquel, ese metal brillante y rebelde, podría ser la clave para entenderlos.

Por otro lado, una oportunidad surgió para observar 3I/Atlas desde Marte. Ya que desde la Tierra no se podía porque el Sol estaba en el medio y lo impedía, se usaron las cámaras de imágenes de las naves que están orbitando Marte. Un lindo experimento. Veamos.

3I/Atlas cruzó el cielo marciano

El cometa 3I/ATLAS, ese viajero solitario que llegó desde más allá del sistema solar, ha sido captado en imágenes espectaculares por varias naves en órbita alrededor de Marte. Mientras desde la Tierra su observación se volvía casi imposible por el resplandor solar, Marte ofrecía una ventana perfecta. Y es que, en octubre de 2025, el cometa pasó a solo 30 millones de kilómetros del planeta rojo. Una oportunidad única.

La nave ExoMars Trace Gas Orbiter (TGO), de la Agencia Espacial Europea (ESA), giró sus instrumentos hacia el cometa el 3 de octubre. Usando su cámara CaSSIS, diseñada originalmente para estudiar la superficie marciana, logró capturar una serie de imágenes en color y estéreo. En ellas, se ve un punto blanco difuso moviéndose lentamente entre las estrellas. Ese punto es el núcleo del cometa, envuelto en su atmósfera de polvo y gas

·I/Atlas desde Marte
Junto con Mars Express, ExoMars TGO fue la nave espacial de la ESA que tuvo la vista más cercana del cometa. Observó al intruso interestelar desde una distancia de 30 millones de kilómetros durante su máximo acercamiento al Planeta Rojo. ExoMars TGO utilizó su sistema especializado Colour and Stereo Surface Imaging System (CaSSIS) para capturar el cometa, un instrumento que normalmente se utiliza para fotografiar la brillante superficie de Marte desde una distancia de entre unos cientos y unos miles de kilómetros. El cometa 3I/ATLAS es el punto blanco ligeramente borroso hacia la derecha de la imagen. A pesar de no estar diseñado para capturar algo tan lejano, ExoMars TGO reveló la coma de gas y polvo que rodea el núcleo helado y rocoso. Para esta observación, los científicos apilaron múltiples exposiciones de cinco segundos para revelar 3I/ATLAS.

Perseverance también miró al cielo

Y desde la superficie de Marte también se observó 3I/Atlas. El rover Perseverance apuntó su cámara y obtuvo imágenes similares que su colega Exomars. Estas imágenes no solo son bellas. Son valiosas. Nos muestran cómo se ve un cometa interestelar desde otro planeta. Y es que, en ausencia de naves que viajen a otras estrellas, estos objetos son nuestros mensajeros cósmicos. Gracias a Marte y sus observadores robóticos, hemos podido mirar de cerca a un visitante que viene de muy, muy lejos.

3 respuestas a «Los secretos químicos del cometa 3I/Atlas»

  1. Avatar de insightful7b633ef373
    insightful7b633ef373

    Cada día se aprende algo nuevo!!!

  2. Ya me parecía que esto era un cometa normalito

  3. Excelente!!
    Gracias por la información

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